La Navidad coronguina tal como la conocimos se inició a principios de del siglo XX, cuando el cura de la época introdujo esta festividad, que parece se celebraba también en otras partes, tal es así que la gente de Cerro de Pasco se identificaba con nuestra fiesta por la similitud en la fiesta y la música. 

Los niños esperábamos la Noche Buena para comer bizcocho, con el delicioso chocolate con leche caliente, otros preparaban los ricos buñuelos llamados caquita del niño Manuelito. Luego de la Misa del Gallo, nos íbamos a dormir felices dejando nuestros zapatos bien posicionados debajo de la cama; porque sabíamos que Papa Noel nos iba colocar un regalo dentro de ellos. El día de navidad en casa ya estaba listo el pesebre con lindos animalitos, los Reyes Magos, San José, La Virgen María y el lugar preparado para la llegada del niño. Igualmente en la iglesia ya estaba todo listo para las festividades. Mientras tanto las pastorcitas bellamente vestidas cantaban y bailaban por las calles, acompañadas por los muchachos disfrazados de negritos, de diablos, de ancianos sordos. Las tres chicas más bonitas iban delante del grupo disfrazadas de ángeles. 

Los músicos eran sólo dos personas un flautista y un ejecutante del redoblante. Mi amigo “Yucyuc” Mauricio de Malambo tocaba divinamente la flauta de carrizo ejecutada en posición traversa. Esta flauta llamada kinrapa desapareció de esta fiesta para dar paso a la quena, que empezó a tocarse a partir de los años 70. 

Las letras de la música y los parlamentos de todos los personajes felizmente han sido celosamente guardados por los curiosos y dio mucho gusto escuchar y recrear toda esta belleza en Lima gracias a la Asociación Tierra Madre dirigida por Mariela Collazos y últimamente gracias a la actuación en Huachipa del Centro Musical Corongo, vale oro este esfuerzo. La pelea entre los negritos de los barrios era todo un espectáculo, primero para ganar la posición de entrar primero a la iglesia y la otra de simple rivalidad natural entre los barrios. 

En Corongo desde épocas de la colonia los barrios se enfrentaban primero en la competencia de baile y danza, luego a la fuerza bruta de que barrio era el mas fuerte en las peleas a trompadas, cabezazos y puntapiés. No era nada religioso; pero hay que aceptarlo era parte de toda las festividades de competencia; que con el correr de los tiempos fue desapareciendo. 

En Corongo no se conocían los panetones ni se pretendían grandes regalos. El mejor regalo era la fiesta de los negritos, las pastorcitas, los ángeles, el diablo, el abuelo sordo y sus nietos; luego la teatralización del nacimiento, la adoración del niño, los Reyes Magos, Herodes. 

Las chuscadas de navidad eran preciosas y sólo hace poco supe que tenían letras, gracias al trabajo de Pepe Garaty y Frank Collazos que hoy estan plasmadas en un disco compacto. Aqui les presento una sintesis visual de esta fiesta navideña que para muchos les traerá lindos recuerdos, gracias a la cámara y edición de Pepe Armijo Gonzales "mitra", que estuvo en Corongo los dias 24 y 25 de Diciembre del año próximo pasado. 

 
Textos publicados anteriormente por Gilbert Collazos